Respeta a la otra persona

El apóstol Pablo le da instrucciones a Timoteo acerca de cómo tratar con cada persona, pero en especial le habla del trato que debe tener con las mujeres jóvenes, y le dice que las trate con PUREZA, esto es algo que ya no es común en nuestra sociedad, no solo entre los cristianos sino en general. Esta pureza va desde los pensamientos que tenemos hasta nuestro actuar.

¿Te humillarías por amor?

¿Qué tal si consideramos nuestro orgullo como algo a lo que no debemos aferrarnos y en cambio nos despojamos a nosotros mismos, tomando forma de siervos y cumpliendo toda justicia por amor a nuestro Padre y Señor?

Espera en Dios

Cuán difícil es esperar, sobre todo si aquella persona con la que te estás conociendo parece salida de un cuento de hadas, de seguro te ha pasado. Y piensas ella es la ideal o él es el ideal, ¡es perfecto! Espera un momento, la Palabra de Dios muestra un principio muy importante y es el de esperar, tomamos como ejemplo a Adán, el primer hombre.

Conocimiento que nos transforma

Sin duda Juan el Bautista era un hombre muy particular, por ejemplo, su vestuario y dieta nos hablan de su carácter, de su estilo de vida, y nos dejan ver que era un hombre comprometido con la causa de Dios y que su fe estaba profundamente arraigada. Él optó por una vida sencilla, disciplinada y apartada de los lujos.

Honra a tus padres y no andes en yugo desigual

Algo muy importante cuando estás en una relación es el escuchar el consejo de tus padres, seguir su guía y oír atentamente lo que ellos te dicen acerca de tu pareja. La Biblia nos deja muy claro el principio de HONRAR A NUESTROS PADRES.

Cuida tu testimonio y no andes en yugo desigual

En el episodio de hoy veremos 2 principios basados en 2 versículos, que te ayudaran a tener una relación que le dé la Honra y Gloria a Dios, una relación en la que tú y tu pareja puedan disfrutar juntos de alabar a Dios con sus vidas.

¿Existirá el espíritu de la ira?

Se ha vuelto muy común escuchar a pastores de algunas iglesias hablar de que expulsan espíritus de ira, amargura, tristeza, pornografía y otros más; pero ¿será esto una práctica bíblica? ¿Será que los responsables de nuestros actos son los espíritus malvados? O ¿Será que nos hemos dejado llevar por falsas enseñanzas que, como tantas, buscan suavizar la carga de pecado de la que todos nosotros somos responsables?

¡Enójate, pero…!

Una de las formas en las que pecamos al airarnos, es cuando dejamos que se ponga el sol sobre nuestro enojo y lo dejamos sin resolver, produciendo amargura y rencor en nuestro corazón; por eso necesitamos tomar seriamente esta exhortación, y no permitir que los días, semanas y meses pasen sin resolverlo.

Ora por la persona que Dios tiene para ti

Recuerda Dios tiene una persona para ti, pero desde ahora necesitas orar para que Él te vaya guiando hacia esa persona. Ora y confía en que Dios está guardando a esa persona que pasará a tu lado el resto de la vida.

La ira no está en nuestro “ADN”

Desde ese momento el Espíritu de Dios entró a morar en nosotros y pudimos empezar a vivir como a Él le agrada, gracias a que fuimos librados de la esclavitud del pecado. Por eso cuando pecamos, no es porque el pecado tenga dominio total de nosotros, sino porque decidimos rendirle el control de nuestro cuerpo.

¿Te resulta difícil cambiar?

Cuando hablamos sobre emociones problemáticas en nuestra vida como la ira, la mentira, la ansiedad y muchas más; es normal que pensemos en tips, pasos o comportamientos específicos que debemos hacer para sentirnos mejor.

La iglesia, causa de sufrimiento emocional

Sobre todo, los pastores, pero también cada uno de los creyentes, debemos realizarnos una sincera evaluación de nuestro amor y preocupación por la iglesia en donde nos encontramos. No por la parte física de ella, sino por el cuerpo de hermanos creyentes que, al ser un solo cuerpo, nos deberíamos doler cuando algo pasa entre nosotros (1 Co. 12:20-27). Un corazón sincero manifestará su real amor cuando éste realmente sufre en medio de dificultades en la congregación.

¿Por qué la ira me hace pecar?

La ira además es una emoción muy fuerte que tiene la capacidad de llevarnos a la acción, de hacer que respondamos activa y apasionadamente frente a la injusticia.

Verdades sobre la ira de Dios

En la caída, allá en el jardín del Edén, Dios enfrentó esta realidad, y lejos de enfocar su ira en Adan y Eva, la enfocó en solucionar el problema del pecado, que fue lo que la causó; lo hizo sacrificando un animal y cubriendo con su piel la desnudez de ellos. La sangre de ese animal sirvió para expiar su pecado, ósea cubrirlo temporalmente mientras el cordero perfecto, que era Cristo, daba su sangre como pago absoluto por el pecado (Gén. 3).