Teniendo una fe como de “niño”

Muchos de nosotros podemos pasar por alto la importancia que existe el atender la necesidad espiritual de los más pequeños. Los niños, al igual que todos los jóvenes y adultos, tienen necesidades espirituales que deben ser atendidas.

De nuestro lado

¿Cómo miramos nosotros a personas que sin ser de nuestra iglesia local están sirviendo al Señor? ¿Cuáles podrían ser las verdaderas razones para diferenciarnos de otras personas? Pablo lo resumió de esta manera: “Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, en todos y vive por medio de todos.” (Ef. 4:5, 6)

La verdadera valía del servicio

No solo los discípulos, sino todos nosotros, vivimos en una sociedad donde la relevancia de una posición o estatus representa cierto privilegio. Entre más alto llega una persona, más valor aparente tiene. Pero no es así en el reino. Dios mira la humildad y la entrega en el servicio como más valioso.

Una pequeña “degustación” del reino

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento podemos leer grandes pasajes que nos habla mucho de lo bello que va a ser, y que tal vez nos enseña cierta cantidad todo su esplendor. Si bien, hay mucha enseñanza, la gloria de ese tiempo no podrá ser apreciada en su totalidad hasta que estemos todos presentes.

Siendo parte activa del reino

Todos los creyentes somos llamados a participar de esta obra, siendo instrumentos de Dios. Por tanto, todos tenemos el privilegio de ser parte de lo que Dios ha venido haciendo al incluirnos, pero también de lo que seguirá haciendo al invitarnos a participar de Su obra.

Dando valor a las relaciones

Muchos hemos puesto demasiado énfasis en nuestra familia terrenal cuando se trata de seguir a Dios y de hacer Su voluntad. Ellos se han convertido en un obstáculo para cumplir con nuestra obediencia. Y Jesús nos recuerda que tenemos que discernir apropiadamente cuando se trata de tomar decisiones.

Arrepentimiento y Fe son la “Clave”

«Todo tiene un tiempo, aún para arrepentirse ahora; pero llegará ese día en que se cumplirá el tiempo, y para arrepentimiento ya será tarde» -Ministerio UMCD-