Preguntas para después de la tempestad

Lo que explica su desconfianza es que tristemente el hombre puede afirmar tener fe sin vivir conforme a ella, porque hacerlo implica de nosotros una fe mucho más sólida que la que profesamos. Por lo que alguien ilustró la fe con el hecho de sentarse en una silla. Porque cuando vemos una, es posible que afirmemos que ella es lo suficientemente fuerte como para sostenernos, pero, la mejor prueba de nuestra fe en la silla es sentarnos en ella.

Lecciones que dejan las tempestades

¿Ha sido testigo del poder de las fuerzas de la naturaleza, como en un terremoto o avalancha? Pues no hay nada como eso para que reconozcamos el poder tan limitado que tenemos.

Eres llamado a algo mejor

¿Te imaginas ser llamado por Dios para hacer una obra que impacte el mundo, y al mismo tiempo poder conocerlo y deleitarte en Él? Pues un llamado así fue el que vivieron los discípulos de Jesús; y como ellos, nosotros también somos llamados a seguirle y a glorificarlo mientras nos gozamos en Él.

¿Cómo conseguir satisfacción económica?

El “amor al dinero” es lo que trae desdicha a nuestro corazón y nos aleja del Señor cuando no apreciamos Sus bondades hacia cada uno de nosotros (1 Ti. 6:9-10). Debemos poner a Dios como nuestra esperanza para nuestro sustento y no en las riquezas que tengamos acumuladas (1 Ti. 6:17; Comp. Mt. 6:19-20); y será en ese momento cuando iniciemos el proceso a vivir satisfechos.

¿Cómo conseguir buenas decisiones?

Cuando se toma una mala decisión, las consecuencias pueden afectar nuestra salud espiritual, mental, y física; a más de lo que vayamos a sufrir como pérdida material o relaciones con otros. Es por esto que este pasaje nos recuerda que en vez de ir en pos del mal, busquemos a Dios, honremos su guía, y “esto infundirá salud a [nuestro] cuerpo y fortalecerá [nuestro] ser” (v. 8 NVI).

¿Cómo conseguir renombre?

El renombre es la celebridad que se adquiere por hechos significativos que se han hecho. Y mientras muchos lo alcanzan por cosas buenas en sus vidas o en favor de los demás, hay otros que adquieren un reconocimiento por cosas inapropiadas o vanas. Pero si queremos alcanzar un justo y provechoso reconocimiento, entonces debemos ver que la “misericordia” y la “verdad” son necesarias.

¿Cómo conseguir una buena vida?

Desde el inicio de la relación de Dios con el hombre vemos que el Señor siempre nos ha alentado a buscar una vida buena, una vida grata ante Sus ojos que sea de bendición para nosotros mismos y para los demás, y esta vida sólo se la puede alcanzar mediante la obediencia (v. 1, 21).

La sabiduría puede ser alcanzada

Todos podemos alcanzar la sabiduría que traerá gran beneficio a nuestra vida. El descubrimiento de este tesoro inicia con nuestra motivación para alcanzarlo, nuestro clamor a Dios para que nos ayude, y Él nos favorecerá con Su conocimiento e inteligencia. ¡Vamos en pos de esa sabiduría, la de Dios!

¿Hasta cuándo rechazas la sabiduría?

En la vida podemos observar ejemplos de personas que viven sabiamente y otros que no. Al mirar la vida podemos ver también las ventajas de hacer un uso apropiado de ella para nuestro beneficio o el perjuicio que acarreamos si no lo hacemos. Basta ver la vida de otros para conocer el valor que ella tiene, y, por lo tanto, ella está clamando para que la obtengamos, pero muchos la rechazan.

No consientas tener parte en la codicia

Muchos hay que constantemente tratan de conseguir riquezas o bienes por medio de actos indebidos, incorrectos. La codicia es tal que sin medir las consecuencias que esto atrae, o sin importar que esos actos estén perjudicando a alguien, se dejan gobernar por la codicia quien controla sus comportamientos llevándolos al pecado y produciendo daños a otros.

Escucha y valora la instrucción de los padres

La actitud reverente y prudente del hijo es realmente apreciado, es una marca maravillosa que resalta en el carácter de los hijos y que es digno de alabanza de todos. Así que, la próxima vez que quiera el joven hacer algo, escuche a los padres, ponga atención a la instrucción, considere sabiamente lo que ellos tengan que decir con amor, y recordemos que el escucharlos es agradable ante Dios.

El inicio supremo para alcanzar sabiduría

La obediencia a Dios es una actitud que siempre me llevará a vivir alejado del pecado, a actuar siempre en función de lo bueno y provechoso para mi vida y la de los demás. Bajo este concepto, sabré que todo lo que haga no traerá malas consecuencias por una falla mía, mas bien, traerá prosperidad. Todo ese comportamiento entrará dentro de lo prudente y apropiado, y eso es vivir una vida que sobresale del mundo y que se resalta dentro lo mejor.

¿Por qué debemos leer Proverbios?

No hay tesoro más grande ni bien tan preciado como la sabiduría. En muchas culturas una persona sabia es realmente considerada como alguien superior y digno de mucho respeto, y en algunos casos, esa sabiduría es buscada con dinero para hallar un consejo prudente. Sobre todo, en los países orientales, una persona sabia es bien apreciada.

Convirtámonos en cristianos “negociantes”

Todos los creyentes tenemos más que dinero para dedicar a la gloria de nuestro Dios. Si consideramos que toda buena dádiva viene de lo alto, como lo dice el libro de Santiago (1.17); hallaremos que hemos recibido mucho de nuestro Señor, y por eso somos llamados a administrarlo de la mejor forma posible.

Esperando por nuestro reino

Jesús narró esta parábola cuando se acercaba el final de su ministerio en la tierra y se dirigía rumbo a Jerusalén, previo a su última pascua, su muerte y resurrección. Ya habían pasado tres años de su ministerio y muchos daban testimonio de su poder, autoridad y enseñanzas.