¿Estás prestando atención al camino de tu vida?

La llamada de atención a que estemos siempre atentos en nuestras vidas es frecuente en las Escrituras (v. 20-22; Comp. Is. 28:14; Lc. 8:18; 1 Co. 10:12). En este pasaje, la Biblia nos habla de varias cosas que debemos cuidar, acciones que tenemos que considerar seriamente para que no nos hagamos daño o no nos apartemos hacia el pecado.

¿Por qué no entiendo la Biblia?

Pues las mismas Escrituras nos explican por qué algunos piensan de esa manera y no pueden entender las verdades espirituales que ellas enseñan.

¿Qué debo hacer para entender la Biblia?

No ha habido otro en la historia del mundo que pueda atraer a tantas personas como Jesús, que lo hacía no para entretenerlas o hacerlas sentir bien, sino para enseñarles las verdades de Dios, y confrontar con ellas sus vidas. Y aunque muchos eran puestos entre “la palabra y la pared” por la forma pecaminosa como se comportaban, aun así, le seguían y escuchaban.

¿Le gusta caminar en completa oscuridad?

La Palabra de Dios es una “lámpara” que ilumina nuestro caminar (Sal. 119:105) y nos permite ver las sendas por las que debemos ir, nos advierte de la “vereda de los impíos” y del “camino de los malos” que van siempre solo en pos del mal (v. 14-17), y nos recuerda que ese camino de “oscuridad” solo trae tropiezo (v. 19).

¿Cuál es tu posesión más valiosa?

La Biblia es una gran fuente de buena “enseñanza” (v. 1, 2), y el uso apropiado de esta “enseñanza” nos ayudará a vivir con “cordura” (sabiamente). Por eso nos exhorta a buscar esta enseñanza apasionadamente y a retenerla como gran tesoro (v. 4-6), porque ella nos “engrandecerá” y “honrará” cuando la hallamos “abrazado” (v. 8-9). Lea la Biblia cada día y verá como su vida será transformada, y todos apreciarán su conocimiento y sabiduría.

El problema de no consultar a Dios

Dios, a través del Espíritu Santo, nos guía a la verdad (Jn. 16:13). Depender de Él es crucial para no sufrir las consecuencias del engaño del pecado y la mentira, y seguir solo la verdad, la santidad y nuestro bien.

Vamos a seguirlo en santidad

Si realmente queremos seguirlo, debemos hacerlo honrando Su santidad y Su Nombre. Es el momento de consagrarnos a Él, de postrarnos en reverencia ante Su presencia, y comprometernos a seguirle en santidad, para que así también podamos ver sus “maravillas entre (nosotros)”.

Él tiene que ir delante

Como Josué mismo dijo, el pueblo nunca había caminado por esa tierra antes (v. 4), y la presencia de Dios iría delante de ellos para guiarles, pero al mismo tiempo, para recordarles que Él iría obrando en la medida en la que ellos caminarían en pos de Él. La primera prueba de ello sería días más adelante cuando los sacerdotes pondrían sus pies en el río y las aguas se abrirían (v. 13-17).

Entre la llamada de acción y la obediencia

¿Cómo responde usted ante los mensajes que escucha en la Iglesia, o de los versículos que lee en sus devocionales o lecturas bíblicas? ¿Cuando escucha una promesa de parte de Dios o entiende que Él le está pidiendo hacer algo, con qué prontitud usted responde a ese llamado divino a actuar?

Esfuerzo y valor para obedecer

Nuestra vida solamente será prosperada cuando seguimos a Dios en obediencia, y para eso necesitamos ser firmes en obedecer y no temer cuando esa obediencia parecería contraria a lo que nosotros o el mundo consideremos bueno hacer. La victoria solamente se la obtiene con Dios y Su guía, y sin Él nada nos saldrá bien.

Destruyendo con poder falsos argumentos

Todo creyente prudente debe alimentarse diariamente de la Palabra de Dios para discernir entre la verdad y la mentira. Puede llegar a estudiarlo todo, pero debe aprender a “retened lo bueno” (1 T. 5:21), solo la verdad pura, llevando cautivo esos pensamientos errados a que se sometan a Dios. El Señor nos ha dado las “armas”, es ahora nuestra responsabilidad utilizarlas para solo retener la verdad.

“Sabor” a arrepentimiento

El cambio que genera Dios siempre es genuino y no solo lleva a la persona a buscar la santidad, haciendo que aborrezca al pecado que comente, sino que busca a toda costa restablecer el daño causado a los demás también. La restitución debe ser completa para evidenciarse ese arrepentimiento.

Cuatro principios para aprovechar el tiempo

No desperdiciemos nuestro tiempo, pidámosle a Dios la sabiduría que necesitamos para aprovecharlo lo mejor posible y enfoquémonos en lo que ya sabemos que es eterno.

¿Cómo aprovechar los años que Dios nos da?

En la búsqueda de esa sabiduría haríamos bien en pedir que se nos permita comprender la brevedad de la vida, así como el Salmista lo hace (Sal. 90.10-12). Porque ese conocimiento nos ayudará a tener un temor reverente por nuestro Dios.

Incorruptible e inmortal es la victoria

La enseñanza de la resurrección nos alienta a mirar hacia lo eterno. ¿Podría imaginarse una vida finita, sin esperanza de una eternidad? Que terrible sería. Lo cierto es que sí hay resurrección y sí hay eternidad, y esto nos motiva a mirar hacia lo que está por venir.