¿Estoy en lo correcto creyendo en Jesús?

Desde los inicios de la historia humana ha existido la lucha entre lo verdadero y lo falso. Adán y Eva tuvieron que enfrentarse a ello, discerniendo entre las palabras de Dios y las de Satanás, lamentablemente para la raza humana, se equivocaron y consideraron correcto lo que era falso.

Respuestas que no esperamos de Dios

Pues la verdad es que, antes que nada, lo que más necesitamos es el perdón de Dios, arrepentirnos de nuestros pecados y confesar a Jesús como el Señor de nuestra vida (Ro. 3.10-12). Y eso es lo primero que Dios quiere darnos.

Por tu bien erradica la maldad de ti

La necesidad de santificación es enseñada en toda la Palabra de Dios, y Ésta nos llama a que, si es necesario, echemos fuera de nosotros (figurativamente) aún nuestros ojos o manos, si el pecado nos está afectado (Mt. 5:29-30).

¿Consagrarlo a Dios para ser destruido?

Dios es santo y justo, sus caminos rectos, y sus propósitos eternos; seguirle a Él demanda entender que el Señor sabe lo que hace, y nosotros debemos honrarle con nuestra obediencia plena, no a medias.

Una fe que salva

Lo único que nos pueda otorgar perdón es la gracia y la misericordia de Dios por medio de la fe. La fe nos justifica (Ro. 5:1), nos otorga el perdón (Hch. 26:18), nos da vida eterna librándonos de la condenación (Jn. 3:16-18, 36), y nos permite entrar en la familia de Dios (Jn. 1:12).

Presencia condicionada, resultado maravilloso

¿Somos usted y yo entes promotores de la armonía en la iglesia, o somos parte de aquellos que solo provocan división, rencor y odio? ¿Qué podríamos hacer para generar o brindar gozo, perfección, consuelo, armonía y paz en nuestra iglesia?

Analizando mi salvación y viviendo acorde

La persona salva puede sinceramente ver evidencias de su salvación cuando en un auto examen apropiado, y con la ayuda del Señor, mirar si ha habido cambios desde el día que recibió a Cristo. Entre esos efectos están la diferenciación de los pecados, el sentimiento de culpa cuando peca, el deseo de leer mas de la Biblia, el deseo de agradarle a él, entre muchas. No son pruebas irrefutables, pero si buenas evidencias de ese cambio.

Cuatro consejos para la inversión de nuestro dinero

Un millonario llamado Zaqueo aprendió esta lección y luego de dedicar su vida a Jesús no volvió a ser el mismo, su historia y las decisiones que tomó aquella noche en la que conoció al Señor se nos narran en Lucas 19:8.

Consejo de un millonario para hacer buenas inversiones

Zaqueo pertenecía al grupo de los publicanos, judíos que cobraban los impuestos para el Imperio Romano. Ellos gozaban de la libertad de pagarse a sí mismos de lo que recaudaban y se beneficiaban de que no había leyes en contra del cobro abusivo que hacían. Por obvias razones la sociedad los rechazaba porque les consideraban traidores y materialistas que habían vendido sus principios por dinero.

¿Qué impide que nos relacionemos con Dios?

La historia de Isaías lo ilustra perfectamente y nos deja ver la santidad de Dios, el hecho de que Él es “otro”, diferente de todos nosotros en un sentido moral y en su naturaleza, que es perfecto, puro y por eso está obligado a rechazar el pecado y la imperfección, lo cual es la razón por la que hay un “abismo espiritual” entre Él y nosotros.

¿Tienes problemas judiciales con Dios?

¿Te imaginarías un juez que además de dictar sentencia contra el culpable, es capaz de cumplir la sentencia que Él mismo le impuso?

Incorruptible e inmortal es la victoria

La enseñanza de la resurrección nos alienta a mirar hacia lo eterno. ¿Podría imaginarse una vida finita, sin esperanza de una eternidad? Que terrible sería. Lo cierto es que sí hay resurrección y sí hay eternidad, y esto nos motiva a mirar hacia lo que está por venir.

¿Cómo será nuestro cuerpo en la eternidad?

Preguntas sobre ¿qué edad tendremos cuando estemos allá? ¿si todos nos vamos a reconocer? o ¿si realmente todos usaremos vestidos blancos o no? son muchas de las interrogantes que vienen a nuestra mente. Pero lo que es más importante es lo que la Biblia sí nos responde: Nuestros cuerpos serán glorificados, ya no habrá más pecado en él, físicamente tendremos características de tiempo y espacio que nos darán capacidades diferentes a las actuales para pasar la eternidad, entre otras. Todas son maravillosas noticias.

Viviendo en coherencia a la esperanza

El creyente que realmente conoce a Dios y reconoce el sacrificio de Cristo sabe que lo menos que Dios espera y merece de nosotros es nuestra consagración. El entendimiento que la eternidad con Dios nos espera es motivo para vivir en función a ello. Recordemos que lo que sembramos ahora se cosechará en el cielo, y que nuestra vida debe ser un reflejo de nuestra creencia de quien es Dios, de la redención en Cristo, y de lo que esperamos en la eternidad. Esto dejará un impacto positivo en quienes nos miran a nuestro alrededor.

¡La vida con Dios es una fiesta!

!Que hermoso es nuestro Pastor! Que no importa lo que hagamos, o a donde nos vayamos, su amor y misericordia nos perseguirán toda la vida.