Hasta nuestro entendimiento cambió

El día de la salvación el cambio radical que se da en el creyente cambia por completo todo lo que el hombre era. Es perdonado, es hecho hijo de Dios, es salvado de la condenación, recibe capacidad espiritual para relacionarse con Dios, tiene herencia celestial, recibe dones espirituales, el Espíritu Santo entra a morar en él, etc. Todo esto es lo que la “nueva creación” trae a la persona. Entre todos esos beneficios se encuentra el entendimiento espiritual de Dios y de la vida.

La infructuosa religiosidad

Los muchos ritos religiosos no van a cambiar espiritualmente a una persona hasta que esa persona no cambie su “relación” con el verdadero Dios. La Biblia nos dice que todo hombre nace espiritualmente muerto y sin relación personal con Dios (Ef. 2:1-3). La necesidad de un nacimiento espiritual no se obtiene bajo las condiciones de una religiosidad, solamente bajo el cambio a una relación con Dios por medio de la fe en Jesús.