No insistamos, no hay comunión – Parte II

Ante la promesa expresada en la Palabra de Dios, Pablo nos exhorta a tomar la decisión de seguir el mandato de Dios para caminar apartados del mal y alejarnos de cualquier relación que afecte nuestra santidad y comunión con el Señor. El Señor Jesucristo nos dio ejemplo de ello (He. 7:26)

¿Vacilante?

El carácter vacilante es una de las características de una persona inmadura o insegura (Stg. 1:6-8; 5:12). Esta persona genera desestabilidad en su manera de actuar y provoca incredulidad hacia él mismo en las personas a su alrededor.

¿Y usted ya está sujeto a Él?

Si la muerte será finalmente sujeta a Cristo, y Satanás y los no creyentes finalmente reconocerán la autoridad del Señor, aunque ellos sin arrepentimiento, y serán condenados. ¿Por qué al creyente le cuesta mucho someterse al Señor?

Sin resurrección no habría sustento

La resurrección de Cristo brinda seguridad de la certeza del mensaje y esperanza de que todos tendremos la misma posibilidad de levantarnos de los muertos para pasar eternamente en la presencia de Dios. La pregunta que debemos hacernos ahora es: ¿Ya creo en Cristo como mi Salvador?

El Evangelio y las Escrituras

La obra de redención de Cristo es la que salva al hombre. Él vino a morir en la cruz por nuestros pecados, fue sepultado como prueba de que sí había muerto, pero resucitó para manifestar Su poder y victoria sobre la muerte y el pecado. Este mensaje es el Evangelio, y todo aquel que creyere en estas Buenas Nuevas tiene la oportunidad certísima de salvación (Comp. Ro. 10:9-10).

Con fe sencilla y determinación

La fe de la mujer sirofenicia nos da un aliento de esperanza para todos nosotros que, sin ser judíos, ahora podemos alcanzar la misericordia de Dios por medio de la fe en Jesús. La hija de esta desesperada madre quedó inmediatamente restaurada, desde el mismo momento que el Señor lo mencionó (Mr. 7:30).