Nuestra gloria está en Él

Nuestra posición “en Cristo” debe ayudarnos a valorizarnos tal cual Dios nos valora. Y si bien, nuestra posición no fue lograda por nosotros, si nos pone en un lugar de gran bendición, y en esto podemos gloriarnos santamente, con humildad; y por tanto vivir eternamente agradecidos.

Ahora, estando “en Cristo”…

Para las personas que hemos puesto nuestra fe en Cristo como nuestro Señor y Salvador, existe una nueva condición que nos ubica en una posición espiritual nueva. Esta posición no se basa en los méritos propios del creyente, sino en la obra de Aquel que murió por nosotros: Ser salvos por gracia por medio de la fe como regalo de Dios. (Ro. 6:23; Ef. 2:8-9)