Confianza que fortalece

No solo que Dios manifiesta su poder en nosotros, sino que sigue obrando a pesar de todo lo que pasa, con el propósito de dar a conocer de Su inmenso amor a aquellos que sí escucharan el mensaje del evangelio. En esta fragilidad nuestra se evidencia el poder de Dios, y esa es la confianza que nos fortalece para seguir fieles en la predicación del evangelio.

La Luz Verdadera nos iluminó

Dios es quien obra en el hombre a través de la predicación del evangelio y de la obra del Espíritu Santo para dar entendimiento de Su verdad. Así como el mundo estuvo en tinieblas, el hombre que se encuentra perdido está en tinieblas espirituales, y necesita de Dios para que cambie ello.

Mirando y reflejando… Su gloria

¿Usted está reflejando la gloria de Dios al mundo? ¿Seguimos diariamente siendo “transformados de gloria en gloria” para ser más como Cristo?

Con olor de “triunfo”

Para Dios cada creyente que ha aceptado a Cristo como su Salvador y que ha puesto en sus hombros la responsabilidad santa de predicar el evangelio llevándolo a cabo con amor y tenacidad es motivo de celebración triunfante. Pablo nos dice que da “gracias a Dios que siempre nos lleva en el desfile victorioso de Cristo y que por medio de nosotros da a conocer su mensaje, el cual se esparce por todas partes como un aroma agradable.” (2 Co. 2:14 DHH)

La huella de la obra de Dios

Así como Nehemías, la dependencia de Dios va a ser nuestra clave para lograr reconstruir nuestras vidas. La oración y la guía de Dios fueron claves para la victoria en Jerusalén, y esa misma victoria puede ser nuestra.