Presencia condicionada, resultado maravilloso

¿Somos usted y yo entes promotores de la armonía en la iglesia, o somos parte de aquellos que solo provocan división, rencor y odio? ¿Qué podríamos hacer para generar o brindar gozo, perfección, consuelo, armonía y paz en nuestra iglesia?

Analizando mi salvación y viviendo acorde

La persona salva puede sinceramente ver evidencias de su salvación cuando en un auto examen apropiado, y con la ayuda del Señor, mirar si ha habido cambios desde el día que recibió a Cristo. Entre esos efectos están la diferenciación de los pecados, el sentimiento de culpa cuando peca, el deseo de leer mas de la Biblia, el deseo de agradarle a él, entre muchas. No son pruebas irrefutables, pero si buenas evidencias de ese cambio.

Destruyendo con poder falsos argumentos

Todo creyente prudente debe alimentarse diariamente de la Palabra de Dios para discernir entre la verdad y la mentira. Puede llegar a estudiarlo todo, pero debe aprender a “retened lo bueno” (1 T. 5:21), solo la verdad pura, llevando cautivo esos pensamientos errados a que se sometan a Dios. El Señor nos ha dado las “armas”, es ahora nuestra responsabilidad utilizarlas para solo retener la verdad.

“Sabor” a arrepentimiento

El cambio que genera Dios siempre es genuino y no solo lleva a la persona a buscar la santidad, haciendo que aborrezca al pecado que comente, sino que busca a toda costa restablecer el daño causado a los demás también. La restitución debe ser completa para evidenciarse ese arrepentimiento.

Amor expresado en corrección

En muchos casos, aunque nuestro amor por nuestros seres amados, familiares y amigos es profundo y sincero, en el momento que vemos alguna conducta inapropiada de parte de ellos, en vez de tomar alguna acción que ayude a la corrección, por temor a entristecerlos o herirlos con la reprensión, preferimos callar. Creemos que al silenciar nuestra boca mantenemos la paz en nuestras relaciones.

No insistamos, no hay comunión – Parte II

Ante la promesa expresada en la Palabra de Dios, Pablo nos exhorta a tomar la decisión de seguir el mandato de Dios para caminar apartados del mal y alejarnos de cualquier relación que afecte nuestra santidad y comunión con el Señor. El Señor Jesucristo nos dio ejemplo de ello (He. 7:26)

No insistamos, no hay comunión – Parte I

El creyente es llamado a alcanzar al mundo con el evangelio, esa es nuestra meta firme en nuestras relaciones en este mundo, y mientras esas personas sigan siendo incrédulas, nuestra meta debe ser ello: evangelizarlos. Ya después, cuando esa persona haya sido salva, las condiciones para una relación más cercana difieren porque ya ambos tienen una condición espiritual similar y pueden seguir un camino común real, sincero, glorioso.

Las privaciones del ministerio

El ministerio es una de las labores más bellas porque va acompañada de grandes bendiciones y victorias junto al Señor. El ver a vidas transformadas por el poder de Dios, y observar como crecen y llevan fruto, alienta cada día a quien sirve en el ministerio, a más del honor de ser usados por Él para cumplir con Su voluntad.

Mirando y reflejando… Su gloria

¿Usted está reflejando la gloria de Dios al mundo? ¿Seguimos diariamente siendo “transformados de gloria en gloria” para ser más como Cristo?

Nuestra capacidad viene de Dios

Al mirar la obra de Dios, todos nosotros debemos recordar que de nosotros mismos no hay nada realmente útil que Él necesite para hacer Su obra. Lo cierto es que la obra no es hecha por el hombre, la obra es del Dios Todopoderoso, quien en Su providencia y buena voluntad decide utilizar a hombres para la tarea, pero que no requiere de ellos para hacerlo. Es en Su gracia que somos considerados para participar con Él.

La academia de la consolación

Las pruebas tienen el propósito de renovar nuestro interior, sacando lo indeseable y forjando un carácter similar al del Señor (Ro. 5:1-5; Stg. 1:3-5; 1 P. 1:6-9). Mientras estemos en esta vida siempre enfrentaremos tribulaciones, eso es parte de vivir en un mundo caído, y Dios permite que lleguen a nuestras vidas esas dificultades para nuestra transformación mientras Él nos ayuda a salir en victoria (Jn. 16:33).

Los dones son para edificación, no confusión

Dios es un Dios de orden, en todo lo que vemos de la creación podemos ver este patrón de su forma de actuar, y de esta misma manera Él espera que los creyentes vivamos ordenadamente, aún dentro de Su Iglesia. Lo que estaba pasando en la iglesia en Corinto era todo lo contrario, por esto Pablo escribe toda esta carta para corregir problemas, y uno de ellos era el mal uso del don de lenguas (1 Co. 14).

Las manifestaciones del amor

En el mundo se ha confundido el concepto y la manifestación del amor. Por un lado, el amor es comparado con las relaciones sexuales, y, por otro lado, el amor se ha considerado como algo que se puede extinguir. Además, “el amor”, como dicen, está condicionado a los beneficios que la persona que ama recibe de aquel(la) a quien “ama”, como si fuera una transacción financiera de trueque.

¿Existen lenguas angélicas?

La dependencia del Espíritu Santo, el uso de una buena hermenéutica nos ayuda a comprender bien los pasajes para poder comprender lo que Dios en Su Palabra nos ha revelado. Nuestra responsabilidad es conocer la Palabra de Dios y su enseñanza correctamente para poder trasmitirla apropiadamente.

Integración y unidad en la iglesia

Si todos participáramos en la iglesia, la belleza de la unidad e integración cambiaría la vida de la iglesia a una muy activa, dando espacio a un crecimiento en conjunto que cumpliría con la voluntad de Dios.