Un Padre protector y sustentador

Así como Dios nos cuida del mal, también nos provee todo lo que necesitamos, Él conoce nuestras necesidades y quiere que tengamos la confianza de que Él va a suplirlas para que, en vez de enfocar nuestras vidas en cubrirlas por nuestra cuenta, dediquemos tiempo a conocerlo y vivir con gozo en Él (Mt. 6.25-33).

La causa es ganar a uno

En un mundo cada día más cosmopolita, la necesidad que cada creyente mire a las personas que están sin Cristo como un alma sin esperanza, debe llevarnos al deseo de querer adaptarnos, dejando nuestras tradiciones o apreciaciones, para poder compartir el evangelio con aquellos que no conocen a Jesús.