Persecución cobarde e injusta

Jesús nos recuerda que, así como a Él le aborrecieron, a nosotros también nos aborrecerán (Jn. 15:18, 19). Pero también nos recuerda que debemos estar doblemente felices, porque mientras nos odien, sabremos que hemos hecho lo justo, y por eso ellos no lo pueden soportar (Mt. 5:10-12).