“Dime con quién andas…”

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Proverbios 13:19-21
“El deseo cumplido regocija el alma;
Pero apartarse del mal es abominación a los necios.
El que anda con sabios, sabio será;
Mas el que se junta con necios será quebrantado.

El mal perseguirá a los pecadores,
Mas los justos serán premiados con el bien.”

Desde muy pequeño escuchaba un refrán muy a menudo: «Dime con quién andas y te diré quién eres», y creo que muchos podrán entender el significado de este dicho fácilmente. Había otro similar que dice así: «El que con lobos de junta a aullar aprende». Ambos refranes expresan la idea de que la constante compañía de un grupo de personas moldea el comportamiento de uno.

La conducta colectiva de un grupo de personas, y, por ende, de cada uno de sus integrantes, está marcada por la constante convivencia de ese grupo. Sea para bien o para mal, el comportamiento de ese grupo se forja por el mismo interés o fin por el que se agrupan.

El pasaje de Proverbios 13:20 nos muestra no solamente un “refrán”, sino que, si miramos bien, nos marcan dos resultados completamente distintos, y uno, con una sentencia desastrosa.

En primer lugar, está el fin positivo provocado por caminar con “sabios”. Cuando una persona busca caminar en medio de personas entendidas, el resultado final de esa decisión será el aprender de personas con mayor conocimiento, lo que producirá un incremento en su conocimiento y en la manera como toma decisiones. El resultado es directamente proporcional al tiempo y a la compañía de las personas con los cuales uno pasa.

En segundo lugar, está el fin negativo provocado por caminar con los “necios”. Aunque este resultado no está directamente indicado en la oración, es evidente que está implícito. Una persona, con el simple hecho de querer caminar con necios es porque así es su conducta. El sabio nunca va a querer caminar con los necios, porque comprende que nada bueno traerá eso.

Y en tercer lugar se encuentra la sentencia desastrosa de juntarse con “necios”. La palabra “quebrantado” menciona alguien que tarde o temprano va a sufrir las consecuencias de estar con esas malas compañías. Sea porque el estar con esas personas le llevará a sufrir un fin colectivo malo, por ejemplo, cuando todos están haciendo una mala acción; o porque en algún momento esa persona lamentará el haber pasado tiempo con personas que nunca edificaron su vida, sino que la desperdició en esos malos caminos.

Seamos sabios en nuestro caminar buscando personas que edifiquen nuestra vida, no aquellos que nos apartan del camino de bien. Tal vez al inicio uno no mirará los resultados, pero con el tiempo veremos en nuestras vidas el fruto de las compañías que escogemos para nosotros. Y nadie de nosotros va a querer sufrir las consecuencias de nuestras propias malas decisiones.

¡Pidamos a Dios que nos ayude a buscar personas sabias que cambien nuestra vida para bien siempre!


Publicado por Ministerio UMCD - Lengua de Señas

Reflexiones Cristianas. Salmos 1:2 "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche."

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