¿Quiere no equivocarse?

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Proverbios 11:14
“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo;
Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.

La Segunda Guerra Mundial posiblemente hubiera tenido otro final si no hubiera sido por la falta de voluntad de Hitler de querer escuchar a los suyos. Muchos historiadores se han puesto de acuerdo al indicar que lo que más afectó la efectividad de la fuerza nazi fueron los errores que cometió Hitler al tomar decisiones unilateralmente, sin querer escuchar a sus más cercanos colaboradores, los generales de mando.

La sorpresiva ofensiva que los alemanes llevaron a cabo para conquistar terreno ruso fue tan impactante al inicio, que cuando ellos llegaron a 30 kilómetros al oeste de Moscú, el mismo Stalin se creyó derrotado; pero como Hitler decidió detener inmediatamente la ofensiva, y desviar el ataque hacia el sur, hacia Stalingrado, detuvo lo que pudo ser una derrota talvez irreparable para los rusos. Esta decisión fue tomada sin consultar a nadie, y sin querer escucharlos tampoco.

Y ya después, cuando estaba frente a Stalingrado, tampoco escuchó a sus generales, quienes pedían retirarse de ese frente por un tiempo para poder reagruparse y lanzar una ofensiva más certera, creyendo que podría hacerlo sin problemas, nuevamente el Führer, Adolfo Hitler, se negó a escuchar las peticiones, lo que terminó con la pérdida de la mayoría de su mejor fuerza bélica que se encontraba atacando ese frente. Todo esto desmoralizó a sus tropas, y esto a la larga le generaría el inicio de la derrota final en la guerra.

La importancia de una buena dirección en el camino que se tiene por delante siempre asegurará un buen final, pero cuando no se sabe hacia donde se avanza, o cuando se rechaza aceptar las advertencias de no continuar, entonces el fracaso siempre nos acompañará.

El sabio no solamente sabe tomar decisiones, sino que también sabe escuchar las opiniones de otros. (v. 14)

Recordemos que no todo el conocimiento que deberíamos tener antes de tomar nuestras decisiones puede que estén con nosotros. Es decir, muchas veces nosotros podemos que no conozcamos todo lo que deberíamos para actuar prudentemente, muchas veces, puede ser que nuestro entendimiento esté afectado por la falta de conocimiento pleno, o por un deseo intenso de hacer algo sin importar cómo, o que nos ha faltado analizar todas las opciones. Es en esos momentos donde necesitamos que otros nos den opiniones sabias que podrían darnos una perspectiva que no estábamos considerando, y que va a ser vital para tomar una decisión.

La mejor dirección siempre va a venir de la Palabra de Dios y de nuestro tiempo de oración. Dios es nuestro mejor “Consejero” (Is. 9:6), y en Su Palabra siempre encontraremos el mejor consejo (Sal. 119:24). Pero también en la “multitud de consejeros se afirman” las ideas (Pr. 15:22) y se halla la “victoria” (Pr. 24:6) que nos puede dar la “seguridad” de avanzar (Pr. 11:14). Es por esto por lo que dependemos de Dios y de buenos creyentes para tomar decisiones que siempre nos pueden beneficiar.


Publicado por Ministerio UMCD - Lengua de Señas

Reflexiones Cristianas. Salmos 1:2 "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche."

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