¿Cómo mira Dios al deshonesto?

Mira el video de la lección

Proverbios 11:1, 3
“El peso falso es abominación a Jehová;
Mas la pesa cabal le agrada

La integridad de los rectos los encaminará;
Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.”

La honestidad es la actitud del que no engaña o defrauda a nadie, menos se apropia de lo que es de otros. También se considera como la actitud de aquel que cumple escrupulosamente con su deber o función. Y, además, una persona honesta es aquella que respeta y cumple las normas de comportamiento social y moral presentes en una comunidad o sociedad.

En la antigüedad, cuando se comercializaba de forma rudimentaria, sin equipos de medición de peso estandarizados y tan exactos como tenemos ahora, se dice que «a veces los mercaderes deshonestos tenían dos juegos de pesos, uno para comprar y otro para vender. Los de comprar pesaban más de lo debido, de modo que así conseguían más mercancía de la que pagaban. Con los pesos de vender pasaba lo contrario, de modo que el comprador recibía menos de lo que pagaba.» (MacDonald, W.)

La persona deshonesta presenta varias características pecaminosas que acompañan a esta actitud inapropiada, y que hacen del deshonesto alguien que es despreciado por Dios:

  1. Mentir o Engañar: Para poder conseguir su beneficio, el deshonesto tiene que mentir para ocultar las intenciones detrás de sus actos.
  2. Codicia: Uno de los motores de sus malas acciones es la codicia; como desea obtener más y más a cada momento, el deshonesto es motivado por el amor al dinero para conseguirlo.
  3. Egocentrismo: Al deshonesto no le importa los demás, su principal foco de atención es lograr lo que él desea, y de esta manera, pisotea el derecho y el bienestar de los demás.
  4. Falta de amor al prójimo: Sus acciones manifiestan que las demás personas no son el objeto de su esfuerzo ni su preocupación, por lo tanto, no le molesta para nada hacerles daño, al contrario, los mira como instrumentos para obtener lo que desea, y si es de ser necesario toma de ellos lo que quiere sin compasión ni preocupación de su prójimo.

Con todo lo que podemos aprender, vemos que el deshonesto no entra para nada en el agrado del Señor. Su comportamiento de vida tarde o temprano lo va a llevar a pagar por lo que hace, y muchas veces terminan en la deshonra, la cárcel, y la pérdida de todo lo que obtuvieron de mala manera, teniendo que devolver lo que arrebataron impíamente de las manos del prójimo.

En cambio, el honesto es visto con agrado por Dios, su vida siempre será apreciada por los demás. Su reconocimiento será exaltado entre todos, y la confianza que recibe por su buen comportamiento siempre le harán digno de designaciones importantes, porque la integridad en ellos los encaminará por una senda recta.

Que Dios nos ayude a vivir siempre alejados del comportamiento deshonesto, y recordemos que tarde o temprano, si actuamos indebidamente, pagaremos por nuestros malos actos si decidimos caminar en ellos.


Publicado por Ministerio UMCD - Lengua de Señas

Reflexiones Cristianas. Salmos 1:2 "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche."

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: